Dr. Fabián Flores-BazánLa iniciativa, desarrollada en el marco de un concurso nacional orientado a fortalecer la investigación interdisciplinaria en áreas estratégicas para el país, considera la participación de diversas instituciones académicas, entre ellas la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad del Desarrollo y la Universidad de Concepción se hace presente a través de la participación del profesor Dr. Fabián Flores. El centro, denominado SENTINET (Surveillance, Epidemiology, and New Technologies for Infectious Emerging Threats), es un espacio de investigación chileno enfocado en amenazas infecciosas que reúne también a organismos públicos, como el Instituto de Salud Pública de Chile, con el objetivo de generar conocimiento aplicado que contribuya a la toma de decisiones en salud pública.

El proyecto aborda desafíos asociados a enfermedades emergentes y reemergentes con potencial pandémico, como el dengue, la influenza aviar o experiencias recientes como el COVID-19. En este contexto, el profesor Flores se integra al núcleo de Data Analytics and Mathematical Modeling, donde trabajará en conjunto con especialistas en estadística en el análisis de datos reales y el desarrollo de modelos matemáticos.

“Desde la matemática, nuestro aporte se centra en el modelamiento de fenómenos complejos a partir de datos, utilizando herramientas avanzadas de estadística, optimización y machine learning. Esto permitirá comprender mejor la propagación de enfermedades y apoyar la elaboración de estrategias de respuesta”, explicó el Dr. Flores, quien también es investigador del Centro de Modelamiento Matemático (CMM) de la Universidad de Chile.

El centro se estructura en tres grandes líneas de investigación: vigilancia de infecciones emergentes, implementación de estrategias de control y preparación ante emergencias. En todas ellas, el análisis de datos históricos y en tiempo real será clave para anticipar escenarios y diseñar políticas públicas efectivas.

En este contexto, la participación del académico del DIM da cuenta del rol que ha ido consolidando la matemática aplicada en áreas como la medicina y la salud pública, especialmente en el análisis de grandes volúmenes de datos para abordar crisis sanitarias y otros eventos que afectan a la población.

El proyecto contempla una duración inicial de diez años, con una evaluación exhaustiva intermedia al quinto año. Su ejecución comenzó durante el presente año, marcando el inicio de un trabajo colaborativo de largo plazo entre universidades, centros de investigación y organismos del Estado.

Para el profesor Flores, esta experiencia representa además un nuevo desafío profesional:

“Es mi primer acercamiento a un proyecto realmente aplicado de gran envergadura y lo concibo como una oportunidad tremendamente motivadora. Además es un desafío que asumo con entusiasmo, especialmente por el impacto social que implica”.